El cierre contable consiste en "cerrar" un ejercicio contable. Congela las cuentas, genera los estados financieros (por ejemplo: balance de situación, cuenta de pérdidas y ganancias) y abre un nuevo ejercicio. Permite así presentar las cuentas en la asamblea general o ante terceros (asesor contable, administraciones, etc.).
En Poplico, el cierre contable es sencillo. Para que todo salga bien, conviene hacer algunas comprobaciones previas. En este artículo veremos:
- ¿Cómo preparar el cierre contable?
- Las comprobaciones que debes hacer antes de lanzar el cierre contable
Preparar el cierre contable
Si el cierre llega a fin de ejercicio, es mejor prepararlo con antelación para que todo sea más fácil cuando llegue el momento.
Durante todo el año
Si no llevas la contabilidad al día, el cierre contable puede convertirse en una tarea larga y costosa.
Te recomendamos realizar estas operaciones al menos una vez al mes:
- Registrar los asientos contables (o incluso una vez por semana, según el volumen de operaciones);
- Realizar la conciliación bancaria;
- Reclamar los cobros pendientes vencidos;
- Controlar tu tesorería: calcular el saldo neto de caja;
- Reembolsar los gastos de los voluntarios.
Requisitos previos al cierre
Para poder realizar el cierre contable, el ejercicio debe tener el estado en cierre, es decir:
- Que la fecha de fin haya pasado;
- Que el ejercicio anterior esté cerrado.
Puedes trabajar en varios ejercicios a la vez, independientemente de si su estado es "abierto" o "en cierre". El cierre se realiza de un ejercicio a otro, empezando siempre por el más antiguo.
Las comprobaciones que debes hacer antes de lanzar el cierre contable
Antes de cerrar un ejercicio contable, conviene realizar ciertas comprobaciones para que los documentos que se presenten después reflejen la realidad con la mayor fidelidad posible.
Este proceso tiene como objetivo garantizar que la contabilidad está en orden.
La lista de verificación que te proponemos te guía por los puntos de control más recomendables.
- Verifica el saldo inicial, si es tu primer ejercicio en la plataforma;
- Comprueba la exactitud de tus cuentas de tesorería:
- Realiza la conciliación bancaria para verificar los movimientos bancarios y detectar posibles olvidos o duplicados;
- Comprueba que el importe teórico de tu cuenta de caja coincide con el saldo real. La caja nunca debe ser negativa: no es normal tener más salidas que entradas. Puedes consultar las buenas prácticas de gestión de caja chica para orientarte;
- Valida tu monedero online con el balance de sumas y saldos que generamos automáticamente.
- Gastos e Ingresos: empieza comparando los saldos entre el año N y el año N-1. Esto te permitirá identificar partidas anómalas o excepcionales y ajustarlas con las opciones avanzadas:
Importante: Estas comprobaciones son opcionales y están pensadas para orientarte. El único control que bloquea el proceso es el de la caja negativa: en ese caso impedimos pasar al siguiente paso, ya que una caja física no puede tener saldo negativo 🙂
¡Buen cierre contable!
Para saber más
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