Si usas la herramienta de emailing y notas que la frecuencia de envío de tus correos está limitada, es normal: depende de varios factores, entre ellos el impacto de tus envíos sobre la reputación.
A continuación encontrarás las buenas prácticas que hemos implementado y cómo aumentar tu frecuencia de envío.
- Entender el concepto de reputación
- Qué hacemos para proteger la reputación
- Aumentar la frecuencia de envío
Entender el concepto de reputación
Definición
Cuando envías campañas de emailing, los servicios de correo (Gmail, Outlook, Yahoo…) tienen en cuenta la reputación del remitente para decidir si los mensajes son spam o no.
La reputación es la puntuación de confianza asociada al servidor de envío, y es compartida por todos nuestros clientes. Los primeros envíos se realizan en lotes para detectar campañas que puedan afectarla negativamente.
Si envías correos no solicitados, a direcciones inexistentes o que ya no existen, o si recibes numerosas denuncias de spam, tus envíos pueden dañar la reputación y acabar bloqueados.
Consecuencias de una mala reputación
Una mala reputación reduce la tasa de entregabilidad de tus campañas de emailing, y recuperar la confianza de los servicios de correo no es nada fácil. Esto determina si los correos acaban:
- En la bandeja de entrada del destinatario
- En la carpeta de spam del destinatario
- Bloqueados
Algunos servicios de correo tienen filtros antispam muy agresivos que impiden la entrega de los mensajes. No tenemos control sobre ese filtrado, pero existen algunas acciones que pueden ayudar a solucionarlo.
Como esta reputación es frágil y la comparten todos los usuarios de la plataforma, contamos con mecanismos de control para protegerla.
Qué hacemos para proteger la reputación
Primeros envíos limitados
Si eres nuevo cliente, el uso de la herramienta de emailing empieza con restricciones: la frecuencia de tus primeros envíos será baja y irá aumentando progresivamente.
Al principio, los envíos se realizan en lotes de 50 mensajes, y ese cupo se dobla cada 30 minutos.
Este proceso sirve para comprobar que tu tasa de spam/rebote es baja. Una vez verificado, la frecuencia irá aumentando.
Una buena gestión de los rebotes y el spam
Tenemos un artículo completo dedicado a la gestión de las direcciones identificadas como rebote o spam.
Un sistema de baja voluntaria
Cuando envías una campaña de emailing desde Poplico, el destinatario puede darse de baja.
Esta opción aparece en la parte inferior de cada correo enviado, de la siguiente manera:
Al hacer clic en el enlace "No quiero seguir recibiendo estos correos", la persona se dará de baja de todas las listas de distribución.
Este sistema de baja es una buena práctica: permite que el destinatario deje de recibir tus correos y evita que acabe marcándolos como spam.
Aumentar la frecuencia de envío
Además de lo que hacemos desde nuestra parte, puedes mejorar tus posibilidades de aumentar la frecuencia de envío siguiendo algunas buenas prácticas.
Mejorar el contenido de los correos
Cuanto más interesante sea tu correo, más ganas tendrán las personas de leerlo. La reputación depende del comportamiento del destinatario, especialmente de la tasa de apertura y las denuncias de spam.
Enviar el contenido adecuado a la audiencia correcta reduce la tasa de spam. Algunas ideas:
- Envía solo contenidos de alto valor
- Comprueba el interés y el nivel de participación de tus contactos a través de los informes de envío.
- Segmenta tus contactos creando varias listas de distribución.
Otros factores pueden activar los filtros antispam de los servicios de correo:
- El uso de caracteres especiales (como #!$À) en el asunto del correo.
- Una proporción excesiva de imágenes. En ese caso, prioriza el contenido en texto.
- Enlaces que redirigen a un dominio con mala reputación.
Envía solo correos solicitados
Cuanto más sólida sea tu relación con los destinatarios, menos probable es que te denuncien como spam.
Pregunta a tus contactos si quieren recibir tu newsletter en lugar de darlo por hecho. Aprovecha también para pedirles que actualicen o confirmen su dirección de correo, y así comprobar que:
- la dirección sigue existiendo: de lo contrario, el correo puede acabar en rebote permanente o temporal,
- la dirección sigue en uso: de lo contrario, el correo puede no llegar a leerse.
Comprar una base de datos es algo que hay que evitar a toda costa.
Cómo funciona el aumento de la frecuencia de envío
Como se ha explicado, tus primeros envíos se dividen en varios lotes que se distribuyen según un cupo por hora.
El aumento de la frecuencia de envío depende de la tasa de spam/rebote: en intervalos fijos, analizamos las plataformas que han alcanzado su cupo de envíos en los últimos 30 minutos. Si su tasa es baja, doblamos el cupo, y así sucesivamente.
Para aumentar la frecuencia hay que combinar un volumen alto de envíos con una tasa de spam/rebote baja. El aumento se aplicará a partir de la siguiente campaña enviada.
Si, por el contrario, tus campañas presentan una tasa elevada, bloqueamos temporalmente tus envíos para realizar una verificación. Esto también nos permite bloquear de forma definitiva una campaña demasiado perjudicial para la reputación, que de todas formas acabaría generando bloqueos repetidos.
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